En el caso de América Latina y el Caribe la reducción de la intensidad energética fue solo del 0.2% anual. Lo anterior ocurre porque son pocos los países que mantienen programas de eficiencia de largo plazo, y por la baja incorporación de tecnologías eficientes por modernización de electrodomésticos y vehículos.
De acuerdo a estimaciones conservadoras realizadas por OLADE, la región en el período 2003 – 2018, podría acumular un ahorro de 156 mil millones de dólares en combustibles si emprendiera programas nacionales sólidos y de largo plazo en eficiencia energética.
En virtud de la importancia que tiene la eficiencia, se presenta una propuesta metodológica para los países de la región, para contribuir a establecer institucionalidad y planes nacionales de eficiencia. Para ello, se analizan algunos aspectos clave que se derivan de la experiencia europea y de los países que muestran resultados positivos en la región. Descargar el artículo completo: Artículos Técnicos edición 4 |